PARIS 2024

La rica historia de la equitación chilena tendrá un nuevo capítulo en las olimpiadas de Paris 2024. El proceso ya está en marcha y los jinetes nacionales están en busca de obtener los escasos cupos para ser parte de la máxima cita deportiva mundial.

En la ultima estación, disputada en la ciudad de Tokio en 2021, Chile se presentó con el jinete de salto Samuel Parot y la amazona de adiestramiento Virginia Yarur. Pese a no avanzar a las instancias finales, cada uno de los representantes nacionales realizaron lucidas actuaciones y demostraron en la pista todo el potencial de nuestra equitación.

Durante 2023 los jinetes y amazonas nacionales tendrán importantes aprontes para avanzar en sus proceso de clasificación rumbo a Paris 2024.

LA GLORIOSA HISTORIA DE LA EQUITACIÓN CHILE EN LOS JJ.OO.

Uno de los momentos más brillantes en la rica historia de la equitación chilena sin duda es la participación del equipo de salto en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952.

A la cita de Finlandia, Chile, liderado por el gran jefe de equipo Eduardo Yáñez, llegó con la ilusión de aportar a la delegación nacional que enfrentó la competencia con el antecedente de estar 24 años sin conseguir una medalla en la cita de los Cinco Anillos.

El representativo nacional estaba conformado por el teniente César Mendoza y el capitán Óscar Cristi, junto al capitán de Ejército Ricardo Echeverría.

El debut de los nacionales fue un 2 de agosto de 1952 cuando Cristi en Bambi, Mendoza en Pillán y Echeverría en Lindo Peal abrieron sus actuaciones.

En la serie por equipos, los nacionales lograron avanzar a la ronda final, mientras que en individual solo Oscar Cristi lograría pasar el corte.

En la final por equipos fue clave la participación de Mendoza, quien en su último recorrido no marcó faltas lo que aportó significativamente en la obtención de la medalla de plata.

El 3 de agosto, en tanto, Óscar Cristi volvió a instalar a Chile en el podio olímpico luego que rematara en la segunda posición en la final individual. «Bambi» nuevamente deleitó al público con su presentación y solo fue superado por Alí Babá, caballo del francés Jacques D’Oriola que se quedó con la presea de oro.